Que te contaré una historia
Bien atentos tus oiditos
Para grabarla en la memoria.
Hubo una vez un niño
Que no nació como cualquiera,
Sin la ayuda de un doctor
Ni siquiera una partera
Entre piedra y paja vino
Abrazando a la pobreza…
¡Pobrecito pequeñito
Que nació entre paja y piedra!
Su manito pequeñita
Buscaba la mano tierna
Recibió el amor humano
Recibió la gloria eterna
Pues no era un niño común
No nació como cualquiera
¡Pobrecito pequeñito
Que nació entre paja y piedra!
Ojitos de cielo y noche
Ojitos de sol y estrellas
Ojitos de alegría
Ojitos de paz serena
Ojitos de esperanza
De gozo para la tierra
¡Pobrecito pequeñito
Que nació entre paja y piedra!
Piececitos de infante dulce
De piel lozana y fresca
Heridos serán un día
Por abrirnos al fin las puertas
Del corazón del Padre Bueno
De la morada inmortal, eterna
¡Pobrecito pequeñito
Que nació entre paja y piedra!

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